Dejando elegir...¿dónde está el límite?

Estamos pasando unos días en casa de mi hermano, que vive en Valladolid, mi hija, mi otro hermano y yo. Hacía mucho que no veníamos y tenían aquí guardados unos regalos de Navidad que mi hija esperaba con ansia desde hace 4 meses. Al abrirlos, uno de ellos era un juego para más edad y nos vimos en la tesitura de decidir qué hacer, ella lo tuvo claro rápido: "si lo cambio...¿puedo coger lo que yo quiera?"

Al día siguiente nos fuimos a la tienda de juguetes, y ella disfrutó mucho eligiendo, calculando cuántos juguetes podía coger con el vale que nos dieron...¡más de 30 minutos dando vueltas!, cogiendo unos, dejándolos por otros...en fin... En medio de todo esto, mi otro hermano, de 14 años se acercó a plantearme la idea de no dejar que la niña escogiera, sino que yo la hiciera ver que si cogía un juego familiar podríamos jugar todos y sería más divertido, y que en cambio ella elegía muñecos y peluches que normalmente después acaban en el cubo de los juguetes sin que nadie les haga mucho caso. Se lo planteamos a ella, y lo tuvo claro, NO, ella quería escoger lo que le apeteciera, que para eso era su regalo. Así se le respetó y hoy somos 3 más en la familia, un mini pastor alemán y dos bebés de plástico, que según ella son reales y hay que cuidar y dar teta y mimar...

Hoy reflexionando sobre lo ocurrido creo que he actuado en consecuencia a lo que yo siento, no juzgo si bien o mal, sino como yo lo siento correcto, pero entendiendo perfectamente la reflexión que hizo mi hermano pequeño. Y es que a veces dudo de dónde está el límite entre dejar elegir, respetar sus decisiones y ayudar a tomar la mejor decisión (si es que la hay). A veces temo ser demasiado "centrista", a todo le veo pros y contras, en todo veo ventajas y desventajas, y busco constantemente el equilibro (será por ser Libra xD), tambaleándome sin parar de un lado al otro, pero intentando no perder el centro

Confío plenamente en mi hija, en que a través del respeto ella encontrará su centro también, pero a veces observo como la "contaminación" del mundo donde vivimos, cargado de estímulos consumistas le hacen creer que desea cosas que en realidad no quiere, como nos pasa a todos en ocasiones, y ahí es donde a veces intervengo, a veces no...y nos observo a ambas, y reflexiono...



¿Cómo lo vivís vosotros? ...

Bienvenida primavera

¡¡Y por fin llegó el buen tiempo!! Todo va poniéndose cada vez más verde, más florido, los árboles empiezan a mostrar todo su esplendor, y con este buen tiempo nos entran ganas de salir a disfrutar del hermoso entorno que tenemos: parques, playa, montaña, paseos por los bosques, riveras... pero también los pueblos más grandes, pequeñas ciudades, tienen tesoros para compartir con nosotras. Estos días, mientras el papi se daba un masaje nos dimos un paseo y descubrimos unos murales que a Ariadna le parecieron más que especiales






En todas partes hay lugares llenos de sorpresas, esperando a ser disfrutados, yo intento mirar el mundo desde la altura de mi hija para no perdérmelos, y tengo la suerte de tenerla casi siempre a mi lado para que, cuando se me olvida...tire de mi manga y me diga: "¡mira mamá!" ... Gracias hija...

Revolución de amor

La única revolución que debiera tener cabida en nuestro mundo a estas alturas de la historia es una revolución de amor, una que se lleve a cabo con nuestro corazón, ya que sólo un camino con corazón tiene sentido

En la crianza. como en cualquier ámbito de nuestra vida, el respeto y el amor han de ser las guías en la que nos tenemos que basar para actuar. Escuchemos qué nos dice nuestro ser interior, qué dicen nuestros hijos, nuestra pareja. Si al relacionarnos con nuestros niños no nos sentimos bien, nos parece que todo es una batalla, que salimos todos heridos....algo va mal, la vida junto a nuestros pequeños es maravillosa, no lo convirtamos en un camino de dolor y desesperación sólo porque se supone que tenemos que "educar" o "enseñar"; lo que tenemos que hacer es amar, con todo nuestro ser a estos pequeños seres de luz que nos han elegido para ser sus padres y madres, que nos han concedido el honor de nacer a través nuestro, pero que cómo dijo Khalil Gibran, no son nuestros, no nos pertenecen

Amemos, amemonos, con todas nuestra fuerzas, sólo así es posible hacer una verdadera revolución.



Centremos nuestras fuerzas en criar con el corazón, en transmitir lo hermoso de la vida, la maravilla que es estar aquí, juntos, en este momento preciso de la historia, con tantas oportunidades por delante, disfrutemos del camino y repartamos amor

Hagamos ya, de una vez, la verdadera re-evolución


Y así me sumo a:


y tantos otros...

Hoy, 14 de Noviembre, estamos de huelga


                                               "Quiero una huelga donde vayamos todos

Una huelga de brazos, piernas, de cabellos,

una huelga naciendo en cada cuerpo. 


Quiero una huelga

de obreros de palomas 

de choferes de flores 

de técnicos de niños 

de médicos de mujeres


Quiero una huelga grande,

que hasta el amor alcance

Una huelga donde todo se detenga, 

el reloj las fábricas 

el plantel los colegios 

el bus los hospitales 

la carretera los puertos


Una huelga de ojos, de manos y de besos

Una huelga donde respirar no sea permitido, 

una huelga donde nazca el silencio 

para oír los pasos del tirano que se marcha." 


Gioconda Belli - Huelga -


Mamá, tu nunca juegas conmigo

Hace unos días mi hija me dijo esta frase, así, de golpe, como sueltan los niños las cosas, sin avisar, sin decir "ven mami, siéntate, tenemos que hablar...", no, no, nada de eso, directa y sin preámbulos. Y yo me quedé de piedra, como si me hubiesen tirado un jarro de agua helada por encima y una vez que se me pasó la tontería me puse a pensar en qué motivos tendría mi hija para decir algo así. 


Cuando nació Ariadna dejé de trabajar para estar con ella, tampoco me costó mucho porque el trabajo que tenía no era el mejor del mundo para mi ni de lejos, y siempre estaré agradecida a mi pareja por el hecho de apoyar nuestra crianza con el esfuerzo tan grande que supone ser el único que carga con la parte económica de la familia y con un trabajo que tampoco es su favorito que digamos. Así pues me quedé con mi hija y soy inmensamente feliz por ello. No me he perdido ni uno solo de sus logros, he jugado con ella cuando era bebé, hemos disfrutado de la teta, seguimos durmiendo juntas...pero es cierto que desde hace un tiempo no jugamos mucho juntas. En el reparto de actividades, eso se lo dejé al papá y se ha convertido en ley...Si la niña me pide jugar le digo que estoy ocupada, que luego, que juegue solita un rato, que tengo cosas que hacer...y si me insiste acepto leer un cuento, pintar o salir a pasear...pero de jugar en su cuarto, o en el de todos, tiradas por el suelo...nada de nada...eso no es para mi, me aburre, no lo puedo evitar

No me parece que yo haga nada malo, ni mucho menos, creo que estamos genial como estamos, que hacemos juntas actividades que nos apetecen a las dos, y como el padre sí que disfruta tirado por el suelo...pues es algo que ellos hacen porque disfrutan los dos, pero cuando  me dijo esa frase...pues yo pensé: ¡Anda, que resulta que después de todo mi hija lo que va a recordar es que yo nunca juego con ella! y será una tontería...pero no me lo quito de la cabeza...

Podemos intentar muchas cosas, poner mucha intención en la crianza, ser padres conscientes...pero al final, nuestros hijos tendrán unas ideas de su infancia que quizás nosotros no tengamos, y que nos sorprendan en el futuro...y hasta nos descoloquen...y serán sus recuerdos y la vida habrá sido así para ellos por mucho que nosotros les expliquemos que no, que yo si jugaba, que yo salía a pasear en bici y pintaba contigo...y ella dirá ya ya mamá, pero no jugabas...

Y yo tendré que entender que para ella es así, que su mamá no juega con ella...así que ahora su mamá la deja que la peine y la maquille y la pinte las uñas de mil colores (aunque su mamá se muerde las uñas y después la sabe fatal....) y si me pide que juegue y no me apetece aún así la dedico un ratito aunque me cueste...porque no, yo no hago nada malo..está bien que busquemos actividades que nos apetezcan a las dos por igual..pero cuando yo la digo a mi hija que tenemos una reunión del cole y tiene que venir, o que hay que hacer la compra, o que no salimos porque no me apetece...ella siempre me acompaña, me ayuda, me sonríe y juega a mi mundo con la mejor actitud del mundo...ella siempre se esfuerza por estar conmigo aunque sea en alguna actividad aburridísima...así que yo se lo debo, y se lo debo a su yo futura...que su vida adulta esté llena de recuerdos maravillosos para que su futuro presente esté lleno de momentos deliciosos y felices...

Si consigo que mi hija me diga, ¡eh mamá, ahora si que juegas conmigo...! me paso y os lo cuento


Me voy a jugar

La raíz de la violencia, ALICE MILLER

La raíz de la violencia - 12 Puntos - ALICE MILLER

Actualmente estoy leyendo el libro "Por tu propio bien" de Alice Miller y estoy viviendo todo un proceso interno que bien merece una parada y reflexión. El libro narra y analiza las infancias de tres personas que hicieron cosas terribles y busca la conexión entre esos actos y la aplicación de la llamada "pedagogía negra", de ahí el título. ¿Cuántas veces hemos oído o incluso hemos utilizado esa expresión? Por tu propio bien. Cuando en realidad no es para nada así, es por el bien de cada uno, o lo que es peor...nos convencemos de que es por el bien del otro por nuestra incapacidad para analizar realmente que ocurre en nuestro interior y de dónde viene ese resorte que nos hace acabar diciendo algo así.

Tuve la maravillosa suerte de no ser educada así, aunque eso no quiere decir que nunca haya oído esa expresión aplicada a mi persona, pero no se me educó en la pedagogía negra, crecí rodeada de amor y de respeto. El libro por tanto no remueve nada de mi infancia, pero si que me toca analizar cómo actúo como adulta, con mi hija, con mi entorno, cómo enfrento las situaciones que me encuentro, cuando veo a unos padres ejercer cualquier tipo de violencia con sus hijos, o cuando yo ejerzo una autoridad mal entendida con mi hija. ¡Qué poco conscientes somos como sociedad de las futuras repercusiones de esta mal llamada educación que damos a los niños!
Siempre que pienso en este tema recuerdo a una buena amiga que suele decir que la forma en que los demás educan a sus hijos SÍ es de nuestra incumbencia, ya que esos niños serán los compañeros de vida de los nuestros y afectarán a su desarrollo como seres.

Hoy rescato un artículo de Alice Miller, el cual os invito a leer y a comentar si os parece adecuado.

Hace ya varios años que está científicamente comprobado que los efectos devastadores de los traumatismos infligidos a los niños repercuten inevitablemente sobre la sociedad. Esta verdad concierne a cada individuo por separado y debería –si fuese suficientemente conocida– llevar a modificar fundamentalmente nuestra sociedad, y sobre todo a liberarnos del crecimiento ciego de la violencia. Los puntos siguientes ilustrarán esta tesis.
  • Cada niño viene al mundo para expandirse, desarrollarse, amar, expresar sus necesidades y sus sentimientos.
  • Para poder desarrollarse, el niño necesita el respeto y la protección de los adultos, tomándolo en serio, amándolo y ayudándolo a orientarse.
  • Cuando explotamos al niño para satisfacer nuestras necesidades de adulto, cuando le pegamos, castigamos, manipulamos, descuidamos, abusamos de él, o lo engañamos, sin que jamás ningún testigo intervenga en su favor, su integridad sufrirá de una herida incurable.
  • La reacción normal del niño a esta herida sería la cólera y el dolor. Pero, en su soledad, la experiencia del dolor le sería insoportable, y la cólera la tiene prohibida. No le queda otro remedio que el de contener sus sentimientos, reprimir el recuerdo del traumatismo e idealizar a sus agresores. Más tarde no le quedará ningún recuerdo de lo que le han hecho.
  • Estos sentimientos de cólera, de impotencia, de desesperación, de nostalgia, de angustia y de dolor, desconectados de su verdadero origen, tratan por todos los medios de expresarse a través de actos destructores, que se dirigirán contra otros (criminalidad, genocidio), o contra sí mismo ( toxicomanía, alcoholismo , prostitución, trastornos psíquicos, suicidio).
  • Cuando nos hacemos padres, utilizamos a menudo a nuestros propios hijos como víctimas propiciatorias: persecución, por otra parte, totalmente legitimada por la sociedad, gozando incluso de un cierto prestigio desde el momento en que se engalana con el título de educación. El drama es que el padre o la madre maltratan a su hijo para no sentir lo que le hicieron a ellos sus propios padres. Así se asienta la raíz de la futura violencia.
  • Para que un niño maltratado no se convierta ni en un criminal, ni en un enfermo mental es necesario que encuentre, al menos una vez en su vida, a alguien que sepa pertinentemente que no es él quien está enfermo, sino las personas que lo rodean. Es únicamente de esta forma que la lucidez o ausencia de lucidez por parte de la sociedad puede ayudar a salvar la vida del niño o contribuir a destruirla. Esta es la responsabilidad de las personas que trabajan en el terreno del auxilio social, terapeutas, enseñantes, psiquiatras, médicos, funcionarios, enfermeros.
  • Hasta ahora, la sociedad ha sostenido a los adultos y acusado a las víctimas. Se ha reconfortado en su ceguera con teorías, que están perfectamente de acuerdo con aquellas de la educación de nuestros abuelos, y que ven en el niño a un ser falso , con malos instintos, mentiroso, que agrede a sus inocentes padres o los desea sexualmente. La verdad es que cada niño tiende a sentirse culpable de la crueldad de sus padres. Y como, a pesar de todo, sigue queriéndolos, los disculpa así de su responsabilidad .
  • Hace solamente unos años, se ha podido comprobar, gracias a nuevos métodos terapeúticos, que las experiencias traumatizantes de la infancia, reprimidas, están inscritas en el organismo y repercuten inconscientemente durante toda la vida de la persona. Por otra parte, los ordenadores que han grabado las reacciones del niño en el vientre de su madre, han demostrado que el bebé siente y aprende desde el principio de su vida la ternura, de la misma manera que puede aprender la crueldad.
  • Con esta manera de ver, cada comportamiento absurdo revela su lógica , hasta ahora ocultada, en el mismo instante en que las experiencias traumatizantes salen a la luz.
  • Una vez conscientes de los traumatismos de la infancia y de sus efectos podremos poner término a la perpetuación de la violencia de generación en generación.
  • Los niños, cuya integridad no ha sido dañada, que han obtenido de sus padres la protección, el respeto y la sinceridad necesaria, se convertirán en adolescentes y adultos inteligentes, sensibles, comprensivos y abiertos. Amarán la vida y no tendrán necesidad de ir en contra de los otros, ni de ellos mismos, menos aún de suicidarse. Utilizarán su fuerza únicamente para defenderse. Protegerán y respetarán naturalmente a los más débiles y por consecuencia a sus propios hijos porque habrán conocido ellos mismos la experiencia de este respeto y protección y será este recuerdo y no el de la crueldad el que estará grabado en ellos.

Alice Miller 2008

Cerrando ciclos

Siempre se dice que es algo necesario e importante el cerrar los ciclos vamos abriendo, y estoy completamente de acuerdo con ello, lo que ocurre es que hay ciclos más difíciles de cerrar y algunos hasta nos da pena hacerlo.

Ya queda poco para el gran viaje, como ya he contado aquí nos vamos a México una temporadita y estoy dejando las cosas lo más arregladas posible por esta lado del charco. Algunas de las tareas se han ido cerrando solas y otras necesitan de mi para hacerlo, de que yo sea consciente de lo que esto significa. 

Hace 8 meses comencé una maravillosa formación de doula en Bilbao, donde encontré a un gran círculo de mujeres. Este fin de semana pasado hemos terminado este curso y tocaba despedirse. El ciclo de la formación se cerraba solo, tenía su comienzo y ha tenido su fin, prueba de ello y para mi convencimiento, el título que nos han entregado y que me ha hecho más feliz que ningún otro conseguido en mi vida.
La despedida de mis compañeras, de mis amigas no ha sido tan sencilla. Nunca creí encontrar un espacio así para compartir y disfrutar. Me he sentido afortunada cada minuto de cada fin de semana que he pasado con ellas, y solo puedo decir GRACIAS. Decimos que continuaremos en contacto y haciendo cosas juntas, pero la vida no sabes donde te lleva ni qué te tiene preparado, así que cada abrazo dado, cada "hasta pronto" han sido para mi despedidas, cierres de los círculos que he abierto con cada una de ellas y que he cerrado de forma tan consciente como he podido. No quería pensar demasiado en lo que esto significa, para evitar la tristeza que acompaña a cada despedida, pero al llegar a casa, al quedarme sola se me vino encima cada cara, cada experiencia compartida, las risas, las lágrimas, todo lo que he aprendido de mis "hermanas". No las olvidaré nunca. ¡Qué maravillosa oportunidad, qué gran suerte el haberos conocido!

Cerrado este círculo el domingo pasado.

El colegio de mi hija. No se ni qué contar. Estamos pasando momentos importantes, de cambio, de incertidumbre también, pero a la vez son situaciones en cierto modo deseadas, que nos revuelvan por dentro nos viene bien, nos hace comprometernos más, y al no conocer la totalidad y no estar ya nada en nuestras manos...dejamos que la vida fluya y nos despedimos de esta etapa, donde también hemos pasado unos maravillosos momentos, hemos conocido a personas maravillosas y que esperamos sigan en nuestras vidas durante mucho tiempo. Cerramos el círculo, creemos que hasta septiembre, pero nunca podemos asegurar nada.

Y así con todo...voy preparando los temas que me "atan" que "dependen" de mi y estoy delegando en las personas que me rodean, que cumplirán de forma maravillosa con lo que ahora les toca a ellos llevar a cabo. 

Tengo billete de vuelta, pero me despido de todo como si no fuese a volver nunca. Necesito cerrar temas, cerrar círculos y decir adiós, para cuando vuelva empezar de nuevo, con las ganas nuevas, la alegría entera y la ilusión de niña con cada proyecto que retome o que inicie desde cero.

La sensación es muy extraña. No me voy tanto tiempo pero yo siento que si. Quizás sea por el viaje tan largo, por lo lejano en el espacio que está México de todo esto...no lo sé. El caso es que nos vamos. Y que nunca se sabe...





Mi miércoles mudo


Mudo porque aún no se muy bien qué decir...sólo se me ocurre GRACIAS

Preparando un gran viaje

Vamos a hacer dentro de poco nuestro primer gran viaje en familia, nos iremos a pasar más de dos meses a México. Pasaremos un mes viajando por este gran país y el resto del tiempo descansaremos y disfrutaremos de la familia.



Para preparar este super viaje he empezado a buscar información en la red sobre familias que viajan con niños, y aunque hay mucha información no he encontrado de momento una página que me de lo que yo necesito. Sin embargo si que os puedo recomendar la página "Familias en ruta", que aunque a mi en esta ocasión no me ha servido por no tener artículos sobre México, tiene un montón de ideas y experiencias de gente que está viajando por todo el mundo con sus peques.

Ya tenemos más o menos definida la ruta y va a ser una pasada y una locura a la vez, queremos verlo todo, y todo en un país como México...significa mucho!! Hoy hemos empezado a apuntar lo que no nos queremos perder...y nos sale un gran listado. La parte buena es que nada es obligatorio, vamos a disfrutar, a vivir experiencias maravillosas y a estar juntos, así que si queremos parar...pues paramos, que queremos playa, pues playa, pirámides, pues venga...en fin, que vamos por libre y que como seres libres viajaremos, eso si, siguiendo el ritmo de la niña. Es una de las cosas que no puedo apartar de mi mente...¿será mucha paliza para ella? Seguro que me sorprende y lo aguanta mejor que yo, jajaja!



Nos hemos informado ya del tema vacunas, y no hay ninguna obligatoria en México, ni en Guatemala (haremos parada en Tikal), así que otro tema solucionado.

Tengo la intención de ir escribiendo en el blog las aventuras que vivamos desde ya, preparando el viaje, pero no sé si encontraré puntos de conexión durante el viaje, ya iremos viendo, pero de vez en cuando daré señales de vida seguro.



Ahora nos toca seguir preparando cositas, ver qué ropa, qué calzado, botiquín homeopático, papeles varios...en fin, lo que un gran viaje como este conlleva , e ir cerrando los temas que quedan abiertos antes de partir. 
Este mes de Junio termino mi formación de doula, me queda tan sólo un seminario, uno bien duro por dos motivos, por ser el último, la última vez que estaré con mis compañeras de camino, y por el tema, duelo perinatal. 
También tengo pendiente una reunión con la junta de Ojana, seguramente la última con mis compañeras desde hace ya tres años, casi todas tienen la necesidad de seguir con su camino y dejar sus cargos, seguro que otras personas maravillosas las sustituirán, pero me da una pena inmensa. 
Tengo aún mucho trabajo en el cole de mi hija, estamos perfilando lo que será nuestra hoja de ruta para el curso que viene, y no está siendo nada fácil, siempre hay tanto por hacer...


En fin, muchas cosas pendientes, que sin duda seguirán aquí cuando volvamos en septiembre, pero tengo la necesidad de cerrar temas, para sentirme ligera en el viaje.

Os seguiré contando...

Doulas: Ángeles de la maternidad

Semana mundial por un parto respetado


EL NEGOCIO  DEL NACIMIENTO 
“Un tercio de los bebes en Estados Unidos  
llegan al mundo mediante cesárea.  
Un nuevo documental gráfico pregunta por qué.” 

Y se podrá ver en muchos lugares de España a lo largo de esta semana, consulta cual tienes más cerca aquí:

En Cantabria: CEIP Vital Alsar, c/ Inés Diego del Noval, 2 Cueto